Las mujeres fuertes son todas unas guerreras, no se rinden, aunque estén destrozados siguen luchando con el último aliento que les queda. No las puedes llamar cobardes, son astutas y tienen la habilidad de solucionar problemas muy rápido; no se preparó para ello, la vida le dio todas las lecciones necesarias para tener tal fortaleza y cada día sigue aprendiendo más. Así que, ante un hombre que da señales de desamor, ella no va a perder su tiempo persiguiéndole y suplicándole, no, jamás, ella te reemplaza o se queda disfrutando de su propia compañía feliz.

La mujer que es fuerte también es muy segura de sí misma, es consciente de su valor y sabe el significado de su dignidad y su orgullo. Jamás la verás persiguiendo a alguien por su atención y afecto, quien no puede amarla por quien ella es, no puede hacerlo y punto, a ella misma no le agradan muchas personas y seguro no desea que la anden persiguiendo para exigirle o implorarle que los ame. Ella es realista y comprende que las personas son volubles.

Ella respeta las decisiones de los demás porque espera que también respeten las suyas, ella no juzga, ella escucha bien. Es una mujer fuerte y sensible a la vez porque es compasiva con quien sufre, ella ha sufrido mucho y sabe lo difícil que es superar el dolor. Sabe lo difícil que es captar las lecciones y aprenderlas, para ella la vida no ha sido un paseo rico, más bien ha sido un camino de pruebas, de sonrisas, de dudas, de confusión, de amor, de dolor, de tristeza, de una mezcla que si bien en algunos momentos la derrumbó, al final terminó fortaleciéndola.

Una mujer fuerte nunca te persigue, no va tras de ti mendigando tu amor o suplicándote que te des cuenta que ella existe. Ella se quiere lo suficiente como para ver muy claro dónde no es bienvenida. Agarra sus cuatro cositas y se va. Sin decir adiós, sin arrepentirse, sin darle una nueva oportunidad. Ella es así, directa y en extremo honesta. No es tonta, no espera por ti, no sigue intentándolo.

Ya perdió mucho tiempo dando oportunidades, ahora las únicas segundas oportunidades que da son a sí misma. Para estar sola, para disfrutar de su compañía o para reemplazarte con alguien que la haga sentir mucho mejor. Ella sí tiene muchas opciones y las toma sin pensarlo tanto como tú, cuando ya la estás viendo como una de las tantas con la que te puedes quedar, ya ella se está saliendo solita de esa lista.

Si la das por sentado, si le generas dudas, si no te esfuerzas en alimentar su amor, ella no va ir tras de ti, ella te da una buena patada para echarte bien lejos de su vida y te reemplaza, así de simple.

A ella no le preocupa el qué dirán, a ella le importa muy poco la opinión de los demás sobre su vida, si te dejó y se va quedar sola, si no es paciente o que debía ser más comprensiva contigo.

¡Qué va! Nada de eso le preocupa, lo que más a ella le importa es mantener su integridad emocional, y si tú no le das lo que espera, te saca de tu vida y ya.