Nada justifica que toleres tener a tu lado a una persona tóxica, ser consciente de ello, y seguir permitiendo que haga estragos en tu vida. No importa si se trata de la familia, no importa si es alguien en el único trabajo que puedas encontrar, no importa si te asusta lo desconocido, no importa si lo llevas conociendo desde hace años… tóxico es tóxico y deberías pelear sin remordimiento alguno para defender tu salud y tu felicidad.

Una persona tóxica no te deja avanzar en la vida, más bien se ocupa de reducirte, de llevar tus ánimos hasta el suelo y dañar por completo tu autoestima. A este tipo de persona no le preocupa tu bienestar ni tus intereses, lo único que le importa es el beneficio que gana de tratar contigo, de tenerte en su vida. Sus acciones no tienen que ver con los demás, no les importa pasar por encima de otros ni culparte por sus problemas para así sentirse un poco mejor consigo mismos con su fracaso.

Las personas tóxicas son volubles, un día están bien contigo, te hacen sentir bien y de pronto ya no eres de su agrado porque ya no ven algún beneficio que pueda venir de ti. Te toleran por momentos, fingen que están bien contigo y hasta te hablan con amor y cariño cuando necesitan algo de ti, pero cuando eres tú quien los necesita se desaparecen. Te ignoran y descalifican, hasta te hacen sentir mal por pedirles su ayuda, como si no fuera algo que te correspondiera pedir.

Permitir más tiempo a esas personas en tu vida te enferma, te sacuden a cada rato haciéndote sentir una mezcla de emociones entre incertidumbre, tristeza, desdicha, indignación, frustración, rabia y arrepentimiento. Te afectan tanto que hasta te hacen sentir mal por todo lo malo que le sucede a ellos. Usan tu empatía y tu dificultad para decirles que NO para sacar el máximo de ventaja.

Son personas manipuladoras que te hacen creer que están en extremo sufrimiento para que empatices y hagas algo por ellos. Te muestran diferentes máscaras y con el tiempo desarrollas un apego dañino. Sabes que son personas que te hacen mal, pero te cuesta desprenderte porque sientes que les fallas, que te van a señalar y culparte por alejarte. Pero no puedes pensar más de esa forma, ¡abre los ojos!

Esas personas te quitan calidad de vida y fíjate que la vida es bastante corta para tener que atravesarla lidiando con estas personas sin la oportunidad de estar en paz y feliz. Debes dejarlas ir de tu vida, no importa si es un familiar muy cercano, un amigo o tu pareja. No puedes sentirte mal por pensar en lo que es mejor para tu bienestar.

Si tú no estás bien no puedes hacerle bien a nadie más. Primero tú, luego el mundo. No caigas en los juegos de personas tóxicas y no te sientas culpable por ellos. Una vez que los alejes te señalaran por cobarde, por no quedarte para luchar, por no ser agradecido o por ser un pobre de mente. ¡Nada de eso es cierto! Aun en la distancia quieren desequilibrar tu salud mental, a esas palabras, ¡mejor oídos sordos!

Sigue adelante sin mirar atrás, necesitas pensar más en ti.