A tu vida llegarán personas que no te van a complacer diciéndote lo que quieres escuchar para hacerte feliz, personas sumamente honestas que en vez de hacer eso te dirán lo que necesitas oír. A esas personas fabulosas, valóralas. Su honestidad a veces puede parecer pedante e hiriente, pero no llega más que con una buena intención. Vivir en mentiras no es saludable, escuchar la verdad es lo que te hace crecer como persona.

Ya sea que se trate de una amistad, un familiar, un compañero de trabajo o tu pareja, valóralo muchísimo. Más allá de lo que crees, lo más sano para ti es rodearte de personas honestas. ¿Crees que es sano estar en una relación con un hombre que dice que te ama solo para que te sientas bien y no porque de verdad lo sienta? Esa mentira es contraproducente y con el tiempo, la revelación de que se trata de una mentira será mucho más dolorosa.

Busca siempre la honestidad, no inspires a otros a que te mientan porque les hagas ver que de no hacerlo romperían tu corazón. Es mejor que te lo rompan en un momento y no creer en una mentira que te va consumiendo la vida y el alma por mucho tiempo. Exige siempre la verdad, valora la sinceridad como aspecto esencial en toda amistad y relación, si no hay sinceridad no lo vale, no es saludable.

Esa persona que te dice lo que quieres oír para que te sientas bien, no te valora a ti, lo más seguro es que te lo diga con una segunda intención. Necesita algo de ti y mantenerte feliz es lo más viable. Pero ¿cómo saber cuándo alguien está siendo honesto o no en lo que te dice? Pues muchas veces se delata en sus acciones, recuerda que las palabras no son reales si no van acompañadas de acciones que las confirman.

Pero es cuando alguien se niega a decirte lo que quieres oír sino que te grita lo que necesitas escuchar por tu bienestar, que te das cuenta de quién te aprecia de verdad. Cada relación interpersonal que formamos en la vida está sujeta a ser positiva o negativa, nosotros decidimos si mantenerlas o no dependiendo de las acciones que tengamos mutuamente. Muchas veces nos aferramos a relaciones tóxicas solo porque nos dicen dulcemente lo que queremos oír, y déjame decirte que esa es una técnica legendaria de manipulación.

Es la forma básica en que alguien que quiere sacar algún provecho de ti te mantiene feliz. Eso sí, esa persona que te dice solo lo que quieres oír también está llena de promesas falsas. Escuchas una y otra vez tantas cosas que te emocionan, pero nunca las ves materializadas. En cambio, esa persona que sin importar qué te lanza la pura verdad, ese sí es alguien especial, no quiere que vivas en una burbuja de mentira que te hiera con el tiempo.

La verdad puede doler al momento, pero después de aceptarla aprendes una lección y no te deja un dolor constante. Valora con todas tus fuerzas a quien no te diga lo que quieres oír, pero sí lo que necesitas escuchar.

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