Sí, es un hecho, a las personas les molesta que cambies tus hábitos, esos a los que están acostumbrados, para que mejores personalmente. Pues déjame decirte que la vida está para que la vivas como tú quieras, como te haga sentir mejor y por ti mismo. Sin depender de la validación de otros ni buscando únicamente su aprobación.

Hay cierta grandeza en el hecho de ser desinteresado, de hacer cosas por los demás sin esperar nada a cambio, y de tener acciones que complazca a otros. Pero cuando las circunstancias se vuelven abusivas, no es conveniente que pongas a otros antes que a ti. Las personas que buscan hacerse de los demás, como los narcisistas, esperan que tú hagas todo por ellos, incluso cargar con las dificultades.

Pero una vez que empiezas a pensar en tu bienestar y cambias el orden de las cosas, se molestan como si fueran tus dueños y hacer tal cosa fuera un pecado. Lo que pasa es que ese tipo de persona tiene la adicción a someter a los demás. Necesitan alimentar su ego y lo mejor es la sumisión de otra persona. Así que una vez que les dejas de proveer esa sustancia que tanto desean se pueden poner hasta agresivos contigo.

Puede ser difícil dar el primer paso, pero será una grata sorpresa.

Tal vez llevas mucho tiempo pensando en la idea de independizarte, de empezar a hacer cosas que te llenan de alegría a ti y no por el simple hecho de satisfacer a los demás. Quieres despegarte, quieres ser feliz por ti mismo, pero puede ser un tanto difícil reconocer esa necesidad. Las personas manipuladoras conocen muy bien el arte del engaño y con ello te mantienen cautivo. Crees que no puedes ni pensar por ti mismo y siempre esperas la aprobación de otra persona antes de actuar.

Hasta puede que creas que eres un egoísta si empiezas a pensar primero en ti. Pues, déjame decirte que ese egoísmo en esas circunstancias es lo que te puede salvar. El hecho es que no se trata de egoísmo, no estás siendo injusto, por el contrario, las buenas relaciones empiezan cuando tú tienes una buena salud mental. Si tú no estás bien contigo mismo no podrás estar bien con alguien más.

Entonces, para cuando te decides a quitarte las cadenas que no te permiten ir a dónde quieres puede ser una sorpresa para ellos. Quedan en shock, en esos instantes si alguien se atreve a juzgar tu decisión de pensar primero en ti, diles que esa es una decisión personal en la que ellos no tienen nada que ver. Y así es como empiezas la lucha por tu bienestar.

No lo sientas, no te disculpes por ponerte primero.

No tienes que sentirte mal por hacer algo que te va a hacer bien únicamente a ti. Solo debes usar la frase “Lo siento” para reparar algo en verdad malo que hayas hecho, si cometiste un error y eso afectó a alguien más. Pero no te disculpes por pensar en ti primero. No hay razón alguna por la que tengas que sentir vergüenza al pensar en tu beneficio, en atender tus propios intereses y deseos.

Sí, tú eres el número uno, pero que tampoco se convierta en una ideología.

Tienes que analizar bien las razones por las que te estás poniendo como prioridad número uno. Quieres crecer como persona, no quieres dejarte llevar por las exigencias de los demás y esperas llevar una vida más plena, sin apegos y en paz. No es que debas hacerlo solo porque te consideras mejor que los demás. Tú no eres mejor que nadie, pero sí eres importante. Cuando se trata de estar bien, tienes que pensar en ti primero, pero no por eso pasarás por encima de otros como si no existieran.

Así que ten cuidado, y ten más cuidado de las personas que esperan que sigas siendo útil para ellas cuando decidas poner un alto. Céntrate en mejorar como persona, en atender tus necesidades e intereses y en tener mejores relaciones interpersonales. Muchos se van a enojar por ponerte primero, pero no puedes satisfacerlos a todos. Primero tú.